La Generación Beat olvidada

Su unión crea vida, ambos por igual; sin embargo, la mujer se ha visto obligada desde siempre a interpretar la sumisión de forma habitual. Valentina Tereshkova, Amelia Earhart, Ada Lovelace, Rosalind Franklin, Mae Jemison, Henrietta Lacks, Caroline Herschel, Simone de Beauvoir o Maruja Mallo. Todas ellas y muchas más han contribuido a la diversidad cultural e intelectual que hoy poseemos, pero ¿cuántos de esos nombres has visto escritos en los libros de historia, arte, filosofía o ciencia en realidad?

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La generación beat, los rebeldes de los cincuenta, aquellos que desafiaban los valores clásicos alabando la libertad sexual, el consumo de drogas y el estudio de la filosofía oriental. Allen Ginsberg, Jack Kerouac, William Burroughs, Gregory Corso, Lawrence Ferlinghetti, Bob Kaufman, Gary Snyder… La tinta de los libros con los que nos enseñan es fruto de la testosterona.

¿Qué es la historia? ¿Lo que te cuentan o lo que fue? Joanne Kyger, Lenore Kandel, Diane Di Prima, Denise Levertov, Ruth Weiss, Janine Pommy Vega, Anne Waldman, Hettie Jones, Elise Cowen, Brenda Frazer… Mujeres de las que apenas se deja constancia, no porque su obra carezca de potencial, sino porque nacieron con dos cromosomas X y ninguno Y. Se las tachó de inmorales, se las encerró en manicomios, pero aún así permanecen impalpables.

Siempre he sido a la vez

tan mujer como para derramar lágrimas de emoción y tan hombre como para conducir mi coche en cualquier dirección.

Conductora temeraria

No me culpes por buscar que entre tú y yo no haya rivalidad porque si las cosas que suceden tienen una razón de ser, esta es hacernos conscientes de que usamos mal el pronombre personal. Hay un tú y hay un yo, pero por encima de todo eso hay un nosotros, ya que la tierra no es para uno ni el mar lo es para el otro.

Muéstrame que no hay sexo, género ni opresión sexual. Dime la verdad y desmiente la construcción social que no ampara al hombre cuando quiere llorar y llama puta a la mujer cuando quiere amar. El humano es libre y ser libre es decidir uno mismo a quién quiere besar, es ser vulnerable para tener el valor de hablar, y es respetar al que no opina como tú aunque desearas mandarlo callar.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.

Voltaire


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