BlogMi manía de pensar> Un compañero

A veces le escribo a las personas y a veces ellas me escriben a mí.

No creo saber qué es y por ello me sumerjo en la inmensidad, paraíso de los escépticos, orbito entre seres que se yerguen y costillas que dan lugar. Siento y enloquezco, pues desconozco qué constelación he de identificar para asegurar que esta que vivo es mi realidad. Mas mi temor perece bien temprano, pues la ignominia que me apremia pierde fuerza frente al valor de mi afrenta. No me preocupa la oscuridad ni los destellos cegadores, no necesito ver ni tampoco comprender. Entre tantos preceptos fatuos cobra sentido que nuestra farsa sea de hecho la única verdad.

Despierta o dormida me sabes guiar desfalcando las labores de aquella a quién llaman estrella polar. Incompatibles e insolubles, no exijo tu rendición sino que en tu pureza dejes abierta la posibilidad de darme cinco minutos más. Que el tiempo se comprima y mi existencia se reduzca por la fuerza de la gravedad, que los instantes a tu lado valdrán más que lo vanidoso de la eternidad. No quiero esperar ni ver más allá, seamos los infames que corten las cuerdas de las teorías y besémonos en dos dimensiones que podamos plegar.

La ira se diluirá y no ansiaré un puesto en el orden de prioridad. Te daré algo que ninguna de las otras te da y abrazaré los vacíos que en mis límites ellas van a ocupar. No será perenne, nuestras hojas algún día caerán y en su lugar otras nacerán. Ninguno del otro dependerá, pues tu valía y la mía no están en juego, y si algo estará a prueba será lo que juntos hayamos decidido edificar. Juntos y no por individual. Esta es mi proclama: si aceptas serás mi compañero y no alguien a quién saque a pasear.

Eres lo amargo con azúcar y la contradicción más pura. Eres quién me lleva a la locura y a buscar un final distinto entre dos personas que en el cambio se mantienen igual. Es ahí, en medio de las partículas, el polvo y la infinidad, donde la pérdida de racionalidad es quién consigue avanzar.


2 commentarios

Eduardo · julio 2, 2019 a las 20:35

Bellísimo

Noemí Romero Vera · julio 3, 2019 a las 00:29

La sutileza y profundidad de tus bellas descripciones llena mi mente de perfectas emociones.
Gracias.

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