BlogMi manía de pensar> Mal(enfocada)

Mal(enfocada)

No es lo que eres, es lo que ven.

Vives 24/7 contigo mismo, te sientes, te enfadas, te ríes, te exasperas y te aceptas. Sobrevives a cada sesión del tribunal, pero la liviandad del paso titubea de nuevo con la citación para primera hora del día de mañana. Creces como persona o eso te parecía hacer, hasta que miras hacia abajo y ves. Ves que te desmoronas con el desprendimiento de un suspiro, que te caes con el tropiezo de una palabra y que lloras por la inercia del frío.

.

La imagen se enturbia y a pesar de ser tus propios aposentos, tiemblas al no reconocer la alcoba. De rodillas sobre un suelo que quizás hayas pisado, olvidas las deliberaciones tomadas con cada paso. Tu amor se disipa, se desploma y solo quedáis las expectativas y la decepción, que sin cumplirlas, generas. Ya no eres lo que fuiste y, por ser, ya ni eres ni por el mismo hecho de ser. Temes antes de temer, y frenas antes de frenar. Ellos saben de tu miedo, de tus excesos, de lo que te hace arrancar la hierba u acariciar la rosa. Te protegen a ti a y a su miedo a formar parte de la colisión. Te quieren y lo sabes, pero lo sabes más que lo sientes. Ya que sentir, o sientes ira o sientes rabia, o sientes pena o no sientes nada.

.

Y yo quiero sentir, sentir que es blanco o negro, quiero sentir el miedo de las últimas oportunidades, el vacío de la carencia, el dolor de la injusticia. Quiero sentir, incluso cuando ello conlleva sufrir. No soy buena con los plazos de entrega, con las ideas rápidas ni las elaboraciones escuetas. Siento en extremos y te entiendo aún sin haber pasado por ello, me muero por dentro, pero todos lo hacemos.

.

En la era capital, mi creación no es best seller, no es para masas, no es para quién quiera algo que leer cada martes, sino para quién un martes pueda ser también su momento de decir hola u adiós.


0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *